sábado, 19 de noviembre de 2011

Porretas


Una balada barriobajera que me recuerda a tiempos vividos hace ya muuuuuchos años. Tiempos duros en blanco y negro, tiempos de rock, de calimocho, de pandilleo y de movidas. Tiempos adolescentes, confusos, donde el bien y el mal jugaban en campos distintos y en estadios de segunda. En aquella época Porretas no existían. Me acompañaban Leño, Zer Bizio, Cicatriz, La Banda Trapera del Río y otros cientos. Luego llegó la suavidad de los noventa,  y con ella, bandas como Porretas que permitían sobrevivir al rock simple contra toda la paja musical que se venía encima.


Barriobajero (Porretas)

Otra vez esta lloviendo y sigo viendo la vida pasar
Estoy más que aburrido, no tengo ganas ni de pensar
A través de la ventana de mi pequeña habitación
Hoy no tengo nada que hacer, más que ver televisión
Me calzo las botas quiero salir del callejón
Hasta que no me de la hostia ¿quieres caldo? ¡Pues toma dos!
¿Por qué metí el hocico?, ¿dónde entre por curiosidad?
No hace falta que me digas ¡venga tío, déjalo ya!

Dando patás a las piedras me paso to el día
Metido en los charcos que me puso la vida
Reventar la pared para encontrar una salida
Para entrar de una puta vez o salir de esta rutina

Encima de una línea del estar o no puedo estar
Más vale un por si acaso que ¿quién lo iba a pensar?
Me tambaleo y dudo ¿cómo cojones puedo ser yo?
Si me paso un día ¿por qué otro me da el bajón?
Sé de donde vengo nunca me voy a olvidar
Sé quién se escaqueaba a la hora de pagar
Que nací barriobajero que trabajaba de peón
Mi cuenta corriente chato: mis colegas lo son.





martes, 15 de noviembre de 2011

Entradas

Nací con entradas, casi calvo. Pasaron los meses y mi cabeza se pobló de árboles. En los árboles se posaban los pájaros, y las brisas trajeron ideas que otros aires se llevaron. Después los terremotos, los temporales, y, con el paso de los años los fuertes vientos huracanados que arrancaron bosques y me devolvieron la cabeza de niño con entradas, paz, sosiego y cartón. Las ideas se posaron languideciendo, perdiendo movilidad, asentándose con la lentitud del crecimiento de un carballo, extendiendo sus ramas, ajenas ya en estos tiempos a pájaros y pajarracos.
El domingo pasado me ofrecieron una entrada para la representación de la Novena de mi querido Ludwig. Ludwig Van, que diría mi drugo Álex. Sería la segunda vez que escucho en directo una de las mayores obras de la historia. A los enemigos de la música clásica los ataría a unas butacas y abriría sus párpados con ganchos, inyectándoles un chute de arte. De genio. Qué malo soy.
Donde hay entradas, suele haber salidas, y precisamente me encontré a mi amiga Lourdes tirando los tejos a unos y a otros. Se acercó a la entrada, me miró, acudió a mí con sus habituales pasos cortos y rápidos, y me plantó un beso sonoro en la comisura. Sabe que eso me pone. Me encanta encontrarme con Lourdes, aún con el paso de los años sigue trabajando en el Palacio de la Ópera con la misma gracia de los tiempos pretéritos.
Llevo días sin escribir entradas en mi blog. Siempre hay razones para ello, para hacerlo o para no hacerlo. No tienen que ser buenas o malas, con que tengan su razón de ser es suficiente. En estos días, personas “ajenas” a mi vida real se han interesado por mí, tanto públicamente como por mi correo privado. A ellas les dedico un trocito de cariño. Aún sin conocerlas, me he formado una imagen de ellas que han abrillantado con sus palabras. Un beso sincero para todas ellas y un abrazo sincero para todos ellos (son poquitos, pero valiosos).
No permito que mi blog, si se le puede llamar así a este espacio que me libera, me marque los tiempos. Soy yo el que se los marca a él. Mis ausencias y mis presencias, mis carencias, mis ánimos y desánimos son parte de mi vida. Ninguno de ellos me va a tener mayor cuota que la que le pertenece por naturaleza. Así ha de ser. Apareceré y desapareceré, y el día que desaparezca definitivamente, no lo haré sin despedirme.


sábado, 5 de noviembre de 2011

Hoy me apetecía Aute

                                                       Slowly (Luis Eduardo Aute)



Por más que me encuentre un tesoro en las Fuentes del Nilo,
Quiero bailar un slow with you tonight.

Y aunque seas la Monna Lisa o la Venus de Milo,
Quiero bailar un slow with you tonight.

Por más que yo sea una Bestia y tú seas tan Bella,
Quiero bailar un slow with you tonight my love.

Ya puede caernos encima un diluvio de estrellas,
Quiero bailar un slow with you como aquel…

“Time goes by so slowly…
Sha-la-la-la-la…”

Por más que nos pille el ESTÚPIDO de tu marido,
Quiero bailar un slow with you tonight.

Y aunque enamorrme de ti me lo tengas prohibido,
Quiero bailar un slow with you tonight, my love.

Por más que no pueda comprarte un collar de diamantes,
Quiero bailar un slow with you tonight, sweet heart.

Y aunque nunca llegue a ser Harrison Ford como amante,
Quiero bailar un slow with you como aquel…

“At the end of the rainbow you…
Sha-la-la-la-la…”

Por más que aparezca la grúa y se lleve mi coche,
Quiero bailar un slow with you tonight, tonight.

Por mí que reviente el planeta en confetti esta noche,
Quiero bailar un slow with you tonight, honey.

Y como parece que el corto verano se acaba,
Quiero bailar un slow with you tonight.

Seamos, al fin, Salomón y la Reina de Saba,
I wanna dance a slow with you como aquel…

“Dream, dream, dream, dream…
Sha-la-la-la-la”

Slowly

So slowly



martes, 1 de noviembre de 2011

Pijos

Sí, sé que hoy es un día para hablar de muertos, de recuerdos, de celebraciones pasadas. Es un día para muchos, cargado de nostalgias, de llantos, o… de momentos que han llenado nuestra vida y que sin ellos seríamos distintos, quizá más pobres.

Tal vez por eso he decidido no hablar de ello. ¿Por qué? En parte, porque la vida sigue. Aún recuerdo cuando sólo existían dos canales en televisión y en Semana Santa las películas eran siempre de religión, las calles llenas de procesiones y el espíritu colmado de oscuridad, cruces, pinchos, coronas y sangre.

Bien, pues hoy se me ha dado por hablar de pijos. ¿Por qué? Pues porque no sé qué cojones es un pijo. En mi tierra antes a los que ahora se les llama pijos se les tildaba de “julais”, pero el término también era confuso. En realidad un julai venía a ser un tipo imbécil. A mediados de los ochenta llegaron los Hombres-G (nunca entenderé por qué llegaron a tener ese éxito) y la oleada de Madrid, con sus nuevas palabras. Entre ellas figuraba “pijo”. Yo creo que la primera vez que la oí fue en una canción de estos tipos, que decían que no sé quién se fue con un niño pijo. Esa palabra se extendió como un reguero de pólvora, y acabé sabiendo que se refería a “un niño bien”. Pero claro, me chocaba que lo que yo entendía como niños bien hablaran de otros como pijos. Y que además dijeran (y lo dijeron en una entrevista) que ellos eran los más punkis de Madrid (desde ese día no paró de reírse mi pie izquierdo).

Pero al grano.

¿Qué es un pijo? ¿Una persona educada que cede el asiento?, ¿una persona fría y superficial?, ¿estos idiotas que hablan con un deje extraño cambiando las ces por las ges y arrastrando las palabras hacia un tono grupal y supremo?

¿Qué es un pijo?, ¿aquél que compra su moda en los sitios más caros?, ¿aquél que tiene un cochazo?, ¿aquél que asiste a clubes del quiero y no puedo? Porque ya puedes tener el frigorífico vacío, que las personas más cutres llevan marcas, tienen cochazos y asisten a esos clubes.

¿Qué es ser pijo?, ¿vivir en el lujo aunque después se ponga un tatuaje de “rebeldía” porque se lo ha puesto Angelina Jolines?, ¿y ese tatoo tiene que estar encima de las nalgas o en la espalda y tiene que ser predeterminado, siendo la última opción las palabras “amor de madre”?

¿Qué es ser pijo?, ¿ser del PP?, ¿llevar una banderita española?, ¿ser de derechas?

¿Hay categorías de pijez?, ¿diferentes castas?, ¿ser pijo es bueno, malo, peyorativo?, ¿una persona que dice ser pijo, es pija?, ¿una persona que dice no ser pija puede ser pija? 

Lo siento, no sé qué es ser pijo, ¿me podéis ayudar?

Gracias.

**La foto que colgaré hoy la extraeré de Google-imágenes-pijo. Repito que no acabo de saber qué significa “eso”. Apenas un par de rasgos.