lunes, 30 de julio de 2012

Eres. Soy.

Eres la mujer más afortunada del mundo.

Lo sabes.

Puedes contemplar la imagen de tu espejo, morderte las uñas y saborear tu saliva. Olfatear tu piel y desnudarte.

Y jugar con tu sexo

Regalas luz y envidia por donde pasas. Los hombres convierten sus ganas en agua y las mujeres se aferran con fuerza al brazo de su amado cuando te cruzas por su camino.

¿Cómo puedo ser más fuerte que el sol? Hasta él envidia a la oscuridad cuando te escabulles de su presencia. Y la luna se yergue amarilla de rencor y desazón, desairada por los tristes rayos que te buscan sólo a ti.

Y dices no enterarte. Nadie se fija en ti, comentas.

Sí, soy nadie.

Nunca has tenido la culpa. Simplemente no nos pertenecemos. Tú perteneces a la aristocracia celestial y mi título se ahoga en la ciénaga más inmunda.

Soy el mayor envidioso. Me desasosiega hasta de la mirada de esa anciana panadera que te despide sonriente. Envidio la luz de la farola que guía tus pasos, la baldosa que soporta tu fragilidad y la silueta gris que dibuja tu imagen en movimiento sobre la pared cuando matas el destello del norte. Tengo celos del monóxido que respiras, de la lluvia que te empapa y del bache que te tuerce. Del interruptor que pulsas, del zumo que te bebes y de las sábanas que te acarician.

¿Recuerdas cuando NOS rozaban?

No.

La playa te contemplará en estos días; también sus habitantes, disimulando bajo sus gafas oscuras, enterrando sus trozos en agujeros recientes y enterrando también la calma rota por otra dimensión desconocida hasta el momento. Eres ser, eres esencia, eres eterna, y eres yo porque así lo has decidido. Me has robado a la vida. Ella no te culpa, le sobraba.

Y eres historia. Y eres batallas.

Un chasquido de corazón y pulgar y me regalé a ti como un mísero objeto de un triste cumpleaños. Una tarta lamentable con una única vela consumida.

Sí, eres la mujer más afortunada del mundo, como fui yo el hombre que la compartió con el destino. Perdiéndote sólo soy lo que ya no quieres ver. Un mustio detritus despojado y a la vez despojo. Un castillo sin piedras, un jadeo sin cansancio, un bosque con ecos.

Un llanto seco.



jueves, 26 de julio de 2012

Gracias, Mamá

Recuerdo un anuncio de hace algunos años que alertaba sobre el consumo de drogas. Una profesora se encontraba en un parvulario o guardería, y dividía a sus alumnos en tres grupos: los pastilleros, los alcohólicos y los cocainómanos.

Me llamó mucho la atención esta campaña, y, desde mi punto de vista, fue muy gráfica. Tanto, que se le quedó grabada a mi memoria de pez.

Han pasado muchos años desde mi juventud. Existían las mismas drogas que hoy en día, quizá algunas con otra composición, pero prácticamente era lo mismo. Tuve la oportunidad de tontear con todas ellas. Pero hete aquí que don Pepito Grillo, armado con algunos consejos que se escondían en baúles cerrados de algún navío hundido en los fondos abisales de mi conciencia, me alertó de que aquellos tonteos podrían degenerar en algo mucho más grave.

No tuvo que pasar demasiado tiempo para ver reflejadas, en los rostros de amigos, perdidos hoy en día entre los cirros y las estrellas, las primeras huellas que les chupaban la carne, les vaciaban las dentaduras y acrecentaban sus globos oculares. Alguno de ellos sobrevive en un parque agarrado a un tetra brick, y no me saluda, quizá por vergüenza, o quizá porque ya no cree en nada. Algún otro se ha quedado pallá. Es lo que hay. Algunos tuvimos la suerte de adivinarlo, o de creer en aquellas personas que nos lo inculcaron desde que el pitilín sólo servía para orinar.

Hoy en día hay muchísima más información sobre los efectos de las drogas. Son informaciones institucionales. Nadie se atreve a decir abiertamente que la educación en gran número de familias ya no existe. No existen los valores, sólo el postureo y lo material. Sólo mierda. Tan es así, que muchos de los que en aquellos tiempos no se drogaban, empezaron a los treinta y cuarenta años a tontear con el perico (cocaína). Gente ridícula, aspirando exageradamente por la napia al salir del servicio para que se supiese lo modernos que eran. Eunucos mentales que intentan vivir una juventud inconsciente que no vivieron en su momento y ya les ha pasado de largo. De muy largo.  Personas débiles que creen que se pueden controlar, y que lo creen basándose exclusivamente en su edad física. No en la mental.

Yo sólo puedo decir:

Gracias Pepito Grillo.

Gracias, MAMÁ.


PD- Al final he logrado el vídeo (su trabajo me ha costado)




PD2- En mi tierra la lacra de la droga ha causado mayores estragos que en otros muchos lugares. Os dejo la primera parte de un documental de cinco partes (como es largo, no lo veréis, yo tampoco lo haría). Comienza con la foto de un equipo de fútbol. De los que figuran en la foto, sólo quedan cuatro con vida. Por si pensáis de nuevo que exagero.

martes, 24 de julio de 2012

No todas las tías son estúpidas

En mi blog hay marcadas unas 24.000 visitas. No os engañéis, sólo me leéis entre cinco y diez personas. Y me parece cojonudo, porque total para lo que escribo… además no tendría tiempo para responder a todos los comentarios en caso de que pasaran de quinientos.


:-P

La mayoría de las visitas, tal y como reflejan mis estadísticas, son para descargarse la foto de un tipo que saqué de internet. Vale, sí, un guaperas y tal al que se le caen los mocos. Un tipo rubio de ojos claros, como os gustan a muchas mujeres. Y de ahí el gran número de visitas que tiene esa entrada… ¡casi cuatro mil! Si queréis ampliar el número podéis acudir al 12 de diciembre, a la entrada “Al rico moco-I”.

La segunda que más éxito ha tenido ha sido la foto de un pijo que he colgado, también extraída de los mundos de internet. Y después, ya a muchos números de distancia figuran las entradas con cuerpo de palabra, ya con una dudosa calidad. O más que contrastada, jajaja. Ahí es donde figuráis mis más fieles “coleguillas”, los que me acompañáis con vuestros comentarios.  

:-) Para vos.

El título de esta entrada es simplemente un reclamo para comprobar hasta qué punto seis palabras explosivas son capaces de generar visitas.

Pero ya puestos, y para no dejar el título de la entrada carente de contenido, os confesaré que mi tía Aurora es estúpida integral, pero mi tía Marta y mi tía Sofía no tienen un pelo de estúpidas.

También reconozco que estos días no tengo demasiado tiempo para escribir algo más decente (si cupiera o cupiese, o incluso cabiera) que esta gilipollez. 


Sí, lo sé, es otra ida de polla. Qué le vamos a hacer.



miércoles, 18 de julio de 2012

El imbécil del pitillito

Mi nombre es Brosio, Am-brosio. Ambrosio junior, o, como diríais algunos, Ambrosio hijo. Ambrosio senior era mi señior padre desde que murió mi abuelo, Ambrosio senior. Pero qué cojones, he venido a hablar de mí, no de mi árbol genealógico.

¿Qué os voy a contar sobre mí? Creo que he tenido suerte. La verdad, seré sincero con vosotros: aunque mis colegas se crean que soy un trabajador nato, cuando mi padre me empleó en su banco de conserje (los idiotas de sus tiempos les llamaban botones), me pasaba el día tocándome los güitos.

La ascensión en mi puesto fue sencilla. Cada año subía un escalón. De recadero exterior pasé a desempeñar la labor de recadero interno (y repartidor oficial de cafés, grr). Luego fui auxiliar de uno de los empleados chupatintas de mi padre. Posteriormente, me encargaba de denegar créditos. He de reconocer que este puesto me brindó un gran prestigio entre mis compañeros, que me pasaban los casos que “les encogían el corazón” y yo me divertía a patadas con los clientes. Ascendí a jefe de grupo, luego a director de sucursal. Y con mi ascenso, mis carnes empezaron a colgar desde el costillar hasta la cintura, apoyándose suavemente a mi alrededor. Qué idiotas sois, ¿os creéis quizá que mi físico es importante? Tengo todas las tías que quiero. Huelo a perfume, tengo un deportivo rojo y saco la billetera en menos tiempo del que tarda un pajarito en decir pío. Cuando está en la o, tengo un billete a mano. Literal.

¿Mi coche? Limpio siempre. Sí, claro que fumo, pero tengo un gran cenicero cuando abro la ventana. Mide tropecientas mil hectáreas. ¿Voy a apagar un cigarrillo en mi cenicero, pardillos? Nunca he recibido una multa, nunca me han pillado. Pero en cualquier caso, piaría. Simple, ¿no?

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Soy  Xurxo. Mi bandera es la libertad, el arco-iris, el nunca máis… y mis colegas. Acudo a las manifas, a los conciertos y a los festivales celtas. He vivido entre cabrones, joder, la sociedad es suciedad. Todos cortados por el mismo patrón, todos al mismo rollo, todos unos fachas.  ¿Qué pasa si no reciclo? Al final todos los desperdicios van al mismo sitio, juntos; me río de mis padres con sus compartimentos para pilas, aceite, plásticos, latas, restos orgánicos, fármacos… Menudos pringaos. ¿Y el botellón en el bosque? Que si tiro una botella y la rompo en mil pedazos, que si la tiro al río o al mar. Joder, ya hay gente que se dedica a recogerlos, que para eso les pagan.

Y sí, tiro mi cigarrillo o mi canuto por la ventana. ¿Y? ¿También quieren cortar mi libertad en ese sentido? Son unos dictadores.

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Un  bosque arde. Luego otro y otro. Al final del verano suman unos miles. Todos los fuegos ocasionados por la mano del imbécil. Algunos con premeditación. Otros por omisión. Una colilla no puede hacer nada, pero entonces no puedo entender por qué las medianas de las autopistas están quemadas, o los bordes de las autovías y carreteras. Tampoco puedo entender el abandono de animales y la falta de legislación al respecto.

Hay tantísimas cosas que no entiendo… Como diría mi drugo Alex: excus-cus-cusas.

Simplemente: mucho imbécil.


** "Un árbol que arde, de él sale papel, para que se escriba: el árbol ardió" LA POLLA RECORDS

sábado, 14 de julio de 2012

Siempre igual

Sin duda, Los Suaves son el mejor grupo de ROCK de mi tierra. Este tema se ha convertido en todo un himno para mi generación. Yosi, el alma del grupo, tajado como siempre, viejo rockero, se olvidará de las letras, mientras sacude la plata que rodea su rostro, mostrándolo y escondiéndolo al ritmo de su cabeza, escupiendo con la voz rasgada sus letras optimistas pero al revés, y despistando a las notas con dejes de alcohol y garganta que rasca saliva y voz, y desgarbando todavía más una figura que se curva con la edad, ante miles de seguidores que corean sus canciones, le aclaman y le sostienen con su calor y su fuerza, sintiendo a flor de piel ese rock que transforma el sudor en cebada y lúpulo mientras las cuerdas de la guitarra arañan las uñas gastadas de sus dedos.

Luego, siempre igual, Yosi se desnudará mientras el personal lo retira del escenario y él patalea. Y Yosi volverá, clavará en el escenario la bandera de su Galicia, y sus gatos negros ondearán en cientos de banderas con la mirada desafiante y agresiva de toda su historia.

Siempre igual-Los Suaves

Ocho de la mañana, suena el despertador,
te levantas de cama, eso es lo peor,
te arrastras al lavabo, la cabeza te estalla,
tomaste demasiado ayer de madrugada.
Agua fría, alka-seltzer, Café negro y sin afeitar,
El calcetín no aparece, y además es muy tarde ya;
al final lo encuentras debajo de la cama,
sales a la calle maldiciendo la mañana.

La vida te sonríe: hace frio y llovizna,

también sonríe tu jefe ahí arriba en la oficina.

"¿Qué ha pasado Rodriguez? Llega usted tarde otra vez,
si se vuelve a repetir voy a dar cuenta de usted".
Callas y sin decir nada comienzas a teclear,

así toda la mañana, hasta las dos siempre igual.

Diez años esperando que te toque una quiniela,

para escapar de esta vida, para escapar como sea.

Vuelta otra vez al trabajo, así pasas la tarde entera,

como son muy generosos sales a las ocho y media.

Sigue lloviendo en la calle pasa una "tía" y la miras,

ella no te hace ni caso, sigues andando y la olvidas.

Regresas de nuevo a casa, siempre sucia nadie espera,

la cena es congelada, no hay ninguna sorpresa,

no puedes resistir más, la vida te ha traicionado,

¿Dónde están tus sueños? Dime dónde han quedado.

Te acercas al armario, tu amigo "Dic" allí espera,

destapas la botella, y vuelta otra vez a la rueda.
Otra vez a la rueda, otra vez a empezar

siempre la misma historia, cada día siempre igual.


Eso te puede pasar si tienes la suerte de estar trabajando. Si no, o bien luchas, o bien te hundes. Tú decides.
Sin empleo-Los Suaves
Por la mañana llegas a la fábrica oscura y fría. 
La máquina está parada, triste desprende ruina. 
Del despacho baja el amo, dice: "Hijos míos, no hay trabajo. 
No hay pedidos, tengo que cerrar, 
nada os oculto, me vienen a embargar mañana".
Es el fin, todo ha acabado, os miráis con espanto. 
La máquina callada, los puños apretados, pensando... 
pensando. 
Ya seis meses sin jornal, seguro del paro agotado, 
dinero cobarde se esconde, las empresas han cerrado. 
Por la mitad del salario te has ofrecido, es igual. 
Tres millones de parados, estadísticas y tú uno más.  (¡¡CINCO MILLONES!!)
Por última vez lo intentas, piensas pedir, tienes la mano. 
También llegas hasta el puente, 
pero no puedes, tu hora no ha llegado. 
Espera desesperada en el portal tu mujer. 
Tiene el crédito agotado, en casa no hay que comer. 
¿Qué hay? pregunta cuando llegas, tú no contestas y callas, 
agachando la cabeza subes pálido y triste a la casa. 
Tu hija arriba no duerme,  desde ayer no come nada, 
cree que su madre ha bajado a comprar pan a la tienda de al lado. 
Entráis los dos en la casa, la niña mira tus manos. 
Sorprendida al no ver nada, calla y se acuesta llorando. 
El padre está en un rincón, la cabeza entre las manos. 
La madre calla, abre el gas, ojos secos, se sienta a su lado. 
Es el fin, todo ha acabado, os miráis con espanto. 
La máquina callada, los puños apretados, pensando... 
pensando.
Como esto siga así, todo terminará en una guerra.
Ourense-Bosnia-Los Suaves
Su nombre era Isaac, sus cabellos largos, 
y su vida aún muy corta. 
Veinte años sólo veinte: 
amigos, trabajo, familia, ilusión.
Las lágrimas vivían lejos 
¿Qué país es ese? ¿en qué mapa está?
No importa. 
Lo arrancaron de su casa 
y el mal sueño sin saber cómo... empezó.
Toques de trompetas, banderas,
redobles de tambores, uniformes y estrellas. 
Le afeitaron la cabeza, 
le dieron bombas y un fusil: 
"vas en misión de paz"
Tras cada soldado siempre hay una mujer, 
mientras la tierra da vueltas.
No hay guerra sin muertos, 
las armas se hacen sólo para matar. 
Batallón número tres: "Marca el paso, ¡torpe!".
 Compañía "D" quinta brigada. 
En la tumba de su boca su lengua yace muerta, 
las granadas estallan.
Así es como a Asunción le quitaron a su hijo, 
su vida es vida de nada; 
un trozo de latón, una calle con su nombre 
y un sucio telegrama. 
Alguna vez ha vuelto alguien de entre los muertos
y dijo: "Mira ahí estoy contento. 
Riéndome estoy en una tumba extraña, 
por salvar a España y al mundo he muerto. 
Mírame cantando himnos con mi boca llena de gusanos
Ladrones de tumbas, mentirosos,
que volvéis a hermanos contra hermanos” 
Disparad con la esperanza de hacer huérfanos, viudas 
y madres sin hijos 
Jóvenes pobres matan a jóvenes pobres,
mientras cuentan sus ganancias viejos ricos 
¿Qué es la patria, dónde está? 
Mi carro de hierro se hunde más y más 
¿Qué es la patria, dónde está? 
no hay nada en el mundo por lo que morir o matar. 
"Bla, bla, bla, bla" discursos que dicen: 
honor, banderas, patrias, noble muerte. 
Ellos que no han muerto nunca aunque merecen morir mil veces 
¿qué hay de honor en no ver amanecer,
piernas destrozadas que saltan por el aire?
¿Qué hay de noble en violar, asesinar, mientras 
las ciudades y los pueblos arden? 
No crié a mi hijo para que sea un soldado 
no crié a mi hijo para que sea un criado 
un hombre no nace para ser un criado 
el hombre no nace para ser un soldado.
PD- Podéis, desde hace poco, maximizar la imagen de Youtube en las entradas. Sin embargo, no respeta el formato de los renglones. Pido excusas.