sábado, 27 de abril de 2013

Despido


Me han despedido. Es normal, he cometido un fallo imperdonable y no me quejo. Mi causa de despido está claramente reflejada en el Estatuto de los Trabajadores, artículo 52 apartado a). Por segunda vez me he equivocado al realizar un envío. He enviado un paquete a una empresa con la dirección de otra. Cuando han abierto la caja en el despacho de abogados y han visto una muñeca hinchable… han llamado quejándose a mi empresa. Es la segunda vez que me pasa. La anterior fue con un vibrador con estrías que al parecer estaba encendido y se folló a su propio envase.

Bien, he sido incompetente en mis funciones y me han despedido. Les ampara la Ley. Y me abochorna pensar en mis fallos. Apuntar mal una dirección...

Hay otros a los que no despiden y a los que no se aplica el artículo 52 apartado a) del Estatuto de los Trabajadores. Supongo que no están subordinados a él ni a ninguna otra Ley en una sociedad que se llena la boca con esa premisa inexistente que dice que todos los ciudadanos son iguales ante la Ley.

Se me iba a escapar una carcajada larga, pero ha quedado en una hinchazón de venas.

Curioso.

Hay empleos en los que nadie es despedido. Empleos en los que, lejos de ser despedidos, los que cometen infracciones GRAVÍSIMAS se excusan delante de unas cámaras con una sonrisa. O simplemente lo niegan.

Pero hay hechos objetivos que no se pueden negar. Si tú eres mi gestor y no tienes ni puta idea o me estás mintiendo, yo te debería poder despedir.

Ahora ríete tú, que a ti no se te hincha la vena, cabrón, sólo el bolsillo, que además seguirás cobrando el resto de tu vida.

Puedes faltar a tu trabajo, total… qué importa dirigir un país. Me asomo al Parlamento y hay cuatro gatos sentados, salvo los días de votación, en que hasta acuden las embarazadas a punto de parir para que no falte un voto que no cambiará nada.

A ti, que has engañado, que has empobrecido, que has creado dramas irrecuperables, no te puedo despedir.

A ti, que has robado o has consentido que tus amigos lo hagan en mi empresa (en mi tierra), no te puedo despedir.

A ti, que has nombrado a dedo a tus coleguillas, dejando a gente preparada en la calle, no te puedo despedir.

A ti, que habiéndote de amparar en la Ley, porque perteneces a su poder, te inclinas hacia el lado  que mejor te cae, no te puedo despedir.

A ti, que NO TIENES NI PUTA IDEA DE GESTIONAR LOS PROBLEMAS, no te puedo despedir.

A ti, que manejas mi dinero, que me exiges más de lo que te exiges a ti, no te puedo despedir.

Y lo más triste…

En caso de que te pudiera despedir, cabronazo… ¿a quién pondría en tu lugar?








martes, 9 de abril de 2013

Almojada III-Sobremuriendo


Siéntate y funciona, asómate a tu taza. 

Allí me encontrarás entre tus flores, hundido. 

También me hallarás mientras saboreas una fresa, 

buceas a Silvio, palpas tu retaguardia,

y cuando el metro se detiene y escupe autómatas 

que se alejan al galope. 


Bah, plantas de una selva... 

Paisajes que figuran en la escena de las nadas, 

de vacíos… 

una molesta banda sonora.


No nos mueven.  


¿Me buscas con la mirada? 

No estoy, es tu mente. 

Juega contigo, ¿te suena? 

A mí sí. 

Hoy triunfaría, me conozco sus reglas. 

A veces quedamos y nos echamos largas partidas. 

Cada vez gana con menor frecuencia, la muy puta.


Tú...

...contempla el sol, me interpondré entre tus ojos y el astro

mientras me piensas sombreada y me abraso entre las llamas.

Y si te fijas en la luna y la ves más recortada 

recuerda su creciente y abandona la mirada.


Observa el mar, se levanta como mi piel cuando te contemplo…

…te contemplaba…


¿Algo hierve en tu mente? 

Soy yo, te doy patadas.

¿Te las devuelvo? Te las devuelve. 

Se llama reflexión, imagen en tu espejo.. 

Yo no alargo la pierna, no puedo ni tensarla… 

¡si sólo guardo mis fuerzas para sobrevivir!


Para sobremorir... de tristezas y de ansias.




Almojada II - Recuerdo


Consume tus recuerdos de almíbar y limón.

Lame tus heridas desde el fondo de tu alma.

 ¿Puedes? 


Vuelca tus miserias entre hipos. 

Respiraciones entrecortadas. 


Échate un vistazo antes de que las manecillas del reloj recorran los tramos de tu papel en el planeta. 

Perdido en el minutero estaré yo. 

No me verás. Esperaré.

Desesperaré. 

Quizá permanezca clavado en su eje, 

extendiendo mi mirada sobre cada pausa, 

protegiendo mis ojos de tus destellos con la palma de mi mano. 


Cuando las flechas realicen su viaje y recorran todos sus grados, 

apareceré en tu mente en una brisa, en una playa, 

en un bosque, en la montaña, en tu herida y en tu calma. 

Y en tu sexo. 

Buscando tu meta, de la misma madre que la mía.

Esa meta era carne…    
        

¿a que no?



domingo, 7 de abril de 2013

Almojada


Extiende tu cabello a lo largo de la almohada.

Mójala con sal y agua, descompuesta;

abrázala y clava tus dientes en su funda mientras aúllas en su oído vocales              
desparramadas.

Tortúrala con dedos y uñas, con fuerza,

intenta desgarrarla.

Sólo encontrarás la muerta resistencia de una tela,

Aún más firme que yo.




jueves, 4 de abril de 2013

Un engaño más


Sintonizo el dial.

“Como bien nos informa el doctor Cifuentes García, famoso en el mundo entero y reconocido por sus estudios sobre endocrinología, nutrición, dietas y metabolismo, no existe en el mercado ningún producto milagroso contra la obesidad. Les pedimos, por favor, que no atiendan a los anuncios publicitarios sobre este tipo de productos cuyo reclamo principal es que se vende en farmacias. Aquí, en la (SER, COPE, ONDA CERO…) siempre les contamos la verdad. Y ahora les dejamos con un rato de publicidad, estamos con ustedes en un momento, ¡no se vayan que, como comprenderán, nosotros vivimos de esto!”

Sigo fregando. Anuncios.

“—Doctor, ¿puedo hacer algo con estos kilitos de más? Es queee. .. verá, llega el verano ¡y no quepo en el bikini del año pasadooo!

—Sí, mujer, ¡claro que puedes hacer algo! ¡Toma tres pastillas de Obeless! ¡Tres por la mañana, tres al mediodía, tres por la tarde y tres por la noche! ¡Y no te preocupes, que la caja dura dos días! ¡Conseguirás estar en plena forma y ser la envidia de tu vecina de al lado y la fijación de su marido! ¡Y desaparecerá tu cuerpo de bombilla!”
            
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“—¡Ya es primavera en el Corte Anglosajón! ¡Ven a admirar y comprar nuestros modelos de bikinis, trikinis, cuatrikinis y verás qué bien los luces! ¡Hablando de luces, si te acercas a la cuarta planta, comprobarás que hemos bajado el precio de las bombillas! ¡Hablando de plantas, en nuestra sección de jardín, comprobarás que tenemos las mejores flores importadas de Holanda, por fin existen los tulipanes negros, las plantas más maduras y las más jóvenes! ¡Hablando de plantas jóvenes, y ya que estás aquí, te podrías acercar a la planta joven y contemplar las nuevas modas en vestido y calzado, ¿te suena? Si no te suena, acércate de paso a nuestra sección de música y verás cómo te enamoras de unos platillos. Hablando de platillos, ¿ya tienes tu vajilla?, sólo tienes que bajar hasta la segunda planta por las escaleras mecánicas. ¡Hablando de mecánica! ¡Encontrarás todas las herramientas y dispositivos modernos para crear cualquier chapucilla casera. ¡Hablando de Casera! ¿Te has acercado a nuestro supermercado? Todo es fresco y de calidad, y encontrarás todo aquello que buscas A LOS MEJORES PRECIOS. ¡Todo para el mayor y todo para su peque! ¡Hablando de peques! ¿Te has pasado por la sección infantil?………………”

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“—¡Aaaaaargh!

—¿Por qué grita, señora?

—¡Una lorza me tapa el sexo!

—¡No se preocupe, señora! ¡Tenemos lo que busca! Finita es un gel que se expande por el cuerpo y cuyo efecto le sorprenderá en dos semanas. Su carne se ajustará al hueso en un santiamén. ¡Eso sí! ¡Ha de estar dispuesta a comprar un nuevo bikini! ¡Recuerde: Finita, una crema que no irrita!”

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¡Bien, ya hemos escuchado los consejos publicitarios de nuestros patrocinadores! ¡Damos paso a las llamadas de los oyentes! Recuerden, el tema de hoy es: ¿se cortan Cristiano Ronaldo y Messi el pelo en el mismo peluquero? Hágannos llegar su opinión a través de los teléfonos habituales que les repetimos a continuación: 55-555-555… se lo repetimos por si no han tomado nota, apunten por favor y lo diré más despacio: 5-5-5-5-5-5-5-5-. Damos paso a la primera llamada. Sí bemol, desde Galicia.

—Cuéntanos, Sí bemol.

—Perdone, no es Sí bemol, es Sbmeau. ¡Se ve meao!

—Bien, es lo que he dicho.

—Grrr… está bien, para usted:  la perra gorda.

—¡Oiga, quite usted los dos puntos que parece que me descalifican!

—No se preocupe, yo nunca le pondría dos puntos, le pondría un diez en hipocresía.

—¡Tenga usted educación o me veré en la obligación de pasar a otra llamada!

—Verá usted. A mí me importa un cojón si esos dos tipos se cortan el pelo o se lo pintan. Yo llamo porque ustedes han dicho que no existen productos efectivos para el adelgazamiento (y no miento), y posteriormente han puesto anuncios de productos específicos para ello. ¿Me podría usted aclarar el motivo  de tal incongruencia?

—…………………… (silencios varios)

—¿Hola?

—Hola, Sí bemol.

—Mire, llámeme La sostenido, así no se equivocará.

—Sí, y así no perdemos el tono ni el semitono, estaremos igual.  ¿Ha terminado?

—Sí, he terminado, espero su respuesta.

—Bien, señores oyentes, pasamos de nuevo a la publicidad (por Dios, qué sofoco).
            
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“—¿Problemas de erección? PA-LO-ASÍN. Consulte en su farmacia.”

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“—¿Su memoria falla? No se preocupe, aquí tiene REMEMBO. Comprobará lo útil que puede ser acordarse de la cara del doctor que le extrajo de su madre”.

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En el estudio, la presentadora y un colaborador charlan entre ellos.

—REMEMBO, REMEMBO… lo mejor para la memoria son los rabos de pasas.

—¡Cómo te pasas!