viernes, 31 de mayo de 2013

Rompiendo moldes

Los tiempos cambian, y hoy todo el mundo es luchador (…….). Los primeros en romper moldes fueron los más auténticos. Cuelgo aquí una canción a la que le tenía ganas desde hace mucho tiempo, aunque, como esto de colgar música pasa más desapercibido, lo voy espaciando poco a poco.


Las Vulpess era un grupo vasco de cuatro chicas que sólo sabían “tocar” tres acordes y que versionearon el tema “I wanna be your dog” de The Stooges. Un día fueron a Madrid a grabar un programa que la TVE emitió. En esa época estaban acostumbrados a una estricta moral arraigada y no se hicieron esperar las numerosas cartas de protesta hacia la televisión pública y un gran escándalo hacia este grupo, como había pasado años atrás en Inglaterra con los Sex Pistols. Y es que rompían moldes. Al director del programa, Carlos Tena, lo cesaron de manera fulminante.  Comprobaréis que musicalmente las limitaciones son claras, pero en esto del punk lo importante era la actitud.







Hoy en día, hace pocos años, otro tema ha roto moldes también, y ha sido justo por lo contrario, pero eso no le resta autenticidad y una clara originalidad.

Y es que los tiempos cambian que es una barbaridad :-P.




miércoles, 29 de mayo de 2013

Cri, cri, cri, cri

Hacía sol. Chus observaba el juego de los niños, sentada en medio del parque.

Avanzó hacia ellos.

Cri, cri, cri, cri.

Una de las niñas estaba sola como ella misma. Nadie jugaba con la niña, y ésta parecía querer juntar sus ojos, como para fijarse simplemente en su nariz y no querer contemplar lo que se perdía.

Simplemente estaba ciega.

Chus se dirigió a ella.

Cri, cri, cri, cri.

—¿Cómo te llamas? —preguntó Chus. La niña sonrió tímida.

—Martita —respondió con una voz aguda y dulce como un fino instrumento de viento.

—¿Quieres que demos un paseo? —ofreció la mujer.

—Sí —respondió Martita sin dudar, alegrando su rostro y abriendo los ojos ilusionada—, sí.

—Agárrate entonces a mi hombro; como comprobarás no soy alta, así que iremos una al lado de la otra y charlaremos.

Martita tanteó el hombro de Chus y se aferró a él, y dieron un paseo, con el consentimiento de la madre de la pequeña.

Cri, cri, cri, cri.

Chus la llevó a la fuente, le habló de los árboles y le relató cuentos cortos que iluminaban la faz de la niña. A lo lejos, más allá de los gritos de jolgorio de los infantes, se podía escuchar el mar. Entonces emergieron de sus aguas los cuentos de sirenas, de barcos y de botellas, a través de una voz que se quebraba en aguas rotas por acantilados. La imaginación de Martita se transformó en sonrisa, y se sintió feliz con su nueva y tierna amiga. 

Regresaron al punto de partida.

Cri, cri, cri, cri.

Se despidieron con un gran beso.

Chus contempló el mar desde ese punto. El parque se estaba quedando a esas horas sin niños, tan solitario de entusiasmo como ella. Recordó a sus queridísimos amigos del alma, que en otros tiempos le habían llenado de palabras, de promesas, de amistades y de hermanamientos que se quedaron en mientos.

Luego rememoró el alcohol y las risas. Luego el volante, y luego el chirrido de frenos que precedió al accidente. Días más tarde había abierto los ojos en el hospital, rodeada de amigos. Tras el alta médica, sus amistades salieron con ella a lo sumo tres veces en un año mientras las fechas  se fueron espaciando. Sin embargo, ellos, cada vez que la veían por la calle, la saludaban con una sonrisa y dos besos y le deseaban suerte.

Luego recordó a su madre empujando la silla todas las tardes, hasta que ella misma tuvo el valor y la fuerza de mover las ruedas.

Se acordó, sobre todo, de su querida Ana, su mejor amiga, la amiga de los débiles, que defendía a capa y espada la integración de los discapacitados y de otros colectivos hasta dejarse las cuerdas vocales en sus discusiones en los bares. ¿Qué sería de ella? Vivía en la manzana de al lado, pero no la había vuelto a ver desde hacía meses.

El sol se ponía, pintando de naranja los metales de su vehículo.

Cri, cri, cri, cri.

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Martita llegó a casa. Su madre la duchó y le dio la cena. Ese día estaba contenta, su cabeza se había llenado de escenas y aventuras. Se imaginaba a la mujer que le daba la mano a lo largo de una playa, recorriendo la orilla y dejando que el agua mojara sus pies, mientras ella se agachaba para tocar la arena y buscar al grillo que las acompañaba. Ése que cantaba cri, cri, cri, cri sin parar.






lunes, 27 de mayo de 2013

Un día cualquiera


Galicia

-130.000 personas comen en Galicia gracias a la solidaridad.
-Pescanova: Una de las empresas más grandes de Galicia, en la Audiencia Nacional.
-Seis heridos en un accidente de coche al volver de marcha.
- El sector pesquero sigue luchando para que le amplíen la cuota de capturas
-Más de 150 nombres de particulares fueron utilizados sin su consentimiento para recibir subvenciones forestales.
-La trama de licencias de caza fraudulentas vendió 831 licencias ilegales desde el año 2007.
 -Detenido por agredir a su hijo con un cuchillo.
-Continúa la presencia de animales con cepos en los montes gallegos.

España

-Detenidos seis menores por difundir un vídeo de contenido sexual protagonizado por dos niñas.
-Mueren dos motoristas tras atropellar a un perro.
-Aznar, candidato posible para todo.
-Un marroquí residente en un piso de acogida ata, amordaza, viola y corta un dedo del pie a una educadora social.
-Montoro asegura que 2013 será el último año de la crisis.
-Detenido un francés en Mataró por patear y lanzar a la vía a un menor magrebí.
-Detenida una mujer por matar a su padre con un hacha.
-Cárcel para una profesora por golpear, atar y tapar la boca con celo a niños de tres años en Madrid.

Internacional

-Inmigrantes causan disturbios en Suecia por sexto día consecutivo.
-Más detenidos en Londres por la decapitación de un soldado.
-Fallecen 17 personas en la India tras un ataque maoísta.
-Un militar francés, apuñalado en la garganta por un norteafricano en París.

No me extenderé mucho. He extraído las noticias de portada de un periódico de mi tierra de ayer domingo. Lógicamente, al ser fin de semana, los juzgados y los políticos están parados, por lo que las noticias son más generales. No sé si un día cualquiera asustan las noticias, hay gente que dice que ya ni se atreve a ver un telediario, por ejemplo. De lo que estoy seguro es de que muchas personas viven anestesiadas. No hace demasiados años, casi cada una de estas noticias figuraría en prensa durante varios días. Hoy ya se cuentan a la gente anestesiada como anécdotas de suma y sigue.

Estamos enfermos.

PD- Entre todas estas noticias, como no podría ser de otra manera, se intercalaban los resultados de las distintas ligas, automovilismo, tenis y demás. Se llama inoculación.




viernes, 24 de mayo de 2013

Vístete


Recubre tu esqueleto de líquido y derrámalo en vasos, venas y arterias. Ajusta las válvulas. Liga tus tendones y coloca ordenadamente tus cartílagos.

Móntate como en un juego y vive.

No te olvides de los órganos, sujétalos con costilla y músculo, y guarece el corazón, lo necesitarás en cada bombeo, cuando te aceleres con mi presencia.

Coloca en el pecho tus pulmones jadeantes, como hermanos, uno al lado del otro. Y el resto de vísceras también. Yo presionaré los botones de nuevo para que goces y bebas una vez más cada sensación de vida, gota a gota.

Y cubre por fin todo lo que te he robado, hoja seca. Enfúndate en la piel más hermosa que existe: el abrigo de mujer. Apriétala bien fuerte, envásate al vacío. Curva levemente tu figura y apenas hincha tu pecho.

Ofréceme montañas, cuevas, lunas y fragancias. Regálame el más bello paisaje que existe en la Tierra.

Finalmente, ponte el cerebro, eclípsame y conviérteme en la NADA. Lo haces como ninguna.




lunes, 20 de mayo de 2013

Suavizando, que es gerundio

Rabo de nube (Silvio Rodríguez)

Si me dijeran: pide un deseo,
preferiría un rabo de nube, 
un torbellino en el suelo
y una gran ira que sube.

Un barredor de tristezas, 
un aguacero en venganza
que cuando escampe parezca
nuestra esperanza.

Si me dijeran pide un deseo,
preferiría un rabo de nube,
que se llevara lo feo
y nos dejara el querube.

Un barredor de tristezas,
un aguacero en venganza,
que cuando escampe parezca
nuestra esperanza.




Imágenes que impactan


Reconozco que no tengo la sensibilidad expresiva que pueden tener la mayoría de las personas. Sí la interior. Lo que pasa por mi mente sólo lo conozco yo, y mi cara de palo no lo trasluce. Sin embargo, ver a un pájaro enjaulado, a un perrito que llevan a la tele demostrando lo mucho que sabe, un caballo que ha aprendido a palos a levantar las patas o las bestialidades y salvajadas que hacen los que se hacen llamar humanos, en contraposición con los que denominan inhumanos, me puede hacer perder la fe hasta en la vida.

Efectivamente, hablo de los animales. Pero el título de esta entrada se refiere a las imágenes. Y es que en el blog de Rosy, hace unos días me he encontrado con esta foto que os muestro y se me ha encogido el corazón (si es que lo tengo). Salvo que esté trucada, que lo dudo, la imagen nos muestra a un humano ignorante que seguro que se llena la boca defendiendo el arte de maltratar a un animal. Porque, según ellos, los animales no sufren. Si hasta he oído que aman a los animales más que a nadie… ¡hay que joderse!

Este imBÉcil, machito hispano al parecer, sujeta a un cordero indefenso, mientras enseña a otro futuro imbécil (de momento inocente, si a “eso” se le puede llamar inocente) a clavarle un arma blanca en el lomo. El animal no puede llorar ni gritar como un bebé humano, y quizá ese balido que le permite expresar su dolor, su terror y su impotencia sea precisamente la causa de esa distinción que hace que, desde su gran sapiencia, el paleto crea que no sufre.

Siempre me remito al mismo ejemplo: los defensores de las corridas de toros dicen que un toro no sufre cuando le clavan arpones en el lomo, ni cuando le perforan con una lanza los pulmones (oír para creer), sin embargo, un toro espanta a los mosquitos con el rabo cuando nota que se le posa en la superficie de su piel. Eso sí que lo sienten, ¿verdad, cabrones?

Pues bien, se acerca el verano. Ya es hora de abandonar cientos de miles de animales en las carreteras (los que habéis comprado a vuestros hijitos en navidades), se acerca el aniquilamiento de miles de toros, las fiestas populares donde ensartaréis a esos seres que creéis inferiores, los tiraréis de un campanario, les prenderéis fuego o los utilizaréis para peleas. Además tenéis un gran mercado para satisfacer vuestras maldades, y legal, porque alguien permite que se comercie con seres que, como podéis dominar, creéis inferiores a vosotros porque no gritan aterrorizados y no articulan palabras que comprendáis.

A todos vosotros, a los que os apoyan o justifican, a los que lo defienden como arte, a los que os hacen reportajes de “corazón” (ya me dirás tú qué corazón, miserable) os dedicaría esta foto si no estuviera seguro de que la gozaríais contemplándola.

A los demás os pido perdón si os ha revuelto tanto como a mí.



viernes, 17 de mayo de 2013

Letras galegas




Fame, soedade e bágoas / Hambre, soledad y lágrimas (Fuxan os Ventos)


Noutrora morría o lume
E os nenos topeneaban
Namentras o teu Manuel
Botaba unha ollada ás vacas

O compañeiro morreu
E os fillos… ¡quen os xuntara!
Que o vento da emigración
Espallounos coma fiaspas.

¿Por quen agardas, María,
coa lúa chea de lobos
e as estrelas afogadas
na fonda cunca dos ollos?

¿Por quen agardas teimosa
Na noite máis ateigada?
Ninguén precisa de ti
Nin ti precisas xa nada

¡Se fóses nova!, ¡quen sabe!
Se aló nunha patria estrana
Atoparía-la quentura
Dun home, un pan e unha casa.

Que ista terra soio dá
Fame, soedade e bágoas.
¡Ai quen poidera fuxir
Na compaña da espranza!

Agora xa non, María,
Somentes a terra agarda
E chama por ti mainiño
Pra que xurdas nas carpazas.

Pra que xurdas nas carpazas
Pra que emergullas nas fontes,
Pra te acaneares nas arbres
Ó compás do vento norde.

Máis agarda outro anaquiño,
Miña vella na lareira,
Que tein de voltare un día,
E han de atopar lume nela

Ti es quen garda-la patria,
María, coa vida acesa,
Non deixes morre-lo lume
Astra que eles traian leña.

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En otros tiempos moría el fuego
Y los niños dormían
Mientras Manuel
vigilaba a las vacas

Mi marido murió
Y mis hijos, ¡quién los juntara!
Que el viento de la emigración
Los expandió como migajas

¿A quién esperas, María?
Con la luna llena de lobos
Y las estrellas ahogadas
En las profundas cuencas de tus ojos

¿A quién esperas con ganas
En la noche más ansiada?
Nadie te necesita
Ni tú necesitas ya nada

Si fueras joven, quién sabe
Si en una patria extraña
Encontrases el calor
De un hombre, un pan y una casa

Que esta tierra sólo ofrece
Hambre, soledad y lágrimas
Ay, quién pudiera huir
En compañía de la esperanza

Ahora ya no puedes, María
Sólo la tierra te espera
Y te llama suavemente
Para que surjas entre las plantas

Para que surjas entre las plantas
Para que emerjas en las fuentes
Para que osciles en los árboles
Al compás del viento del Norte


Pero espera otro poquito

Viejecita, con la hoguera
Que tienen que volver un día
Y encontrarán fuego  en ella

Tú eres la que protege la patria
María, todavía encendida
No dejes morir la lumbre
Hasta que ellos traigan leña




https://www.youtube.com/watch?v=_PC9CGWQW_g    



miércoles, 15 de mayo de 2013

Homo Idiotus


El ser humano, esa especie tan infecta y desagradable, la única que gracias a su enorme inteligencia ha destrozado el lugar donde vive y no sólo ha tropezado dos veces con la misma piedra, sino millones de veces, de tal manera que se ha rodeado de cemento y metal por los cuatro costados para darse más hostias.

El ser humano, esa especie tan dueña de sus pecados capitales que el pobre cree que se reducen a siete; ése que ha llegado a vivir en sociedad con unas normas y una vez en la cima se ha puesto a destrozar la montaña de sus logros en una suerte de mutación genética que se extendió en los últimos decenios.

El ser humano, autodestructivo con sus drogas y su pereza, dotado de un egoísmo que hace sufrir a otros seres humanos y a otras especies animales por el simple hecho de divertirse; que se ha acomodado a que otros piensen por él, que es capaz de vivir sin luchar por la supervivencia, y que tiene toda una vida al alcance de su mano, simplemente con pulsar un botón o abrir un grifo. Ese ser humano que ya no se tiene que buscar la vida ni pensar, porque se lo dan todo hecho… y que se ha acomodado a que otros piensen por él.

El ser humano, que desde su púlpito y soberbia es capaz de llamar inhumano a todo lo que considera cruel.

¿A estas alturas sabéis de quién estoy hablando? Por si no lo adivináis, hablo del ser humano. Y para que no se me enfaden las feministas, de la sera humana.

Pues bien, a lo largo de mi vida he visto diferentes documentales y he leído “Teo y el Troglodita”, y ninguno de ellos me ha aclarado de dónde venimos. Vale, sí, de las estrellas o de lo que sea, pero según Darwin, descendemos de un árbol. Hace poco vi un documental que muchos de vosotros habréis visto –pues está claro que sólo vemos documentales-. Se trataba de una producción francesa, y como todos sabemos, los franceses estudian estos temas a fondo. Hablaba de los antecesores del ser humano y todo bien, con su explicación lógica, sus migraciones, su manera de buscarse la vida, la rodilla de Lucy, los Habilis, los Erectus (que estaban siempre empalmados), los Neandertales. Uno lo ve y piensa: “joder, pues sí que hemos evolucionado, sí…”. Pero al final el documental la caga. Ha pasado por todos los tipos de homínidos, ha demostrado una evolución y de repente resulta que unos neandertales se encuentran con unos sapiens (es decir, con nuestros abuelos), y se nos dice que era imposible una mezcla entre estas dos especies.

Bien, cojones, entonces lo que me habéis explicado es cómo se llegó hasta el neandertal, pero ¿y los sapiens? ¿Salieron del paraguas de una seta? No, no, no, ya no me vale.

Total, que todo este rollo era para deciros que hoy en día somos testigos por fin de uno de los secretos de la evolución humana. En vivo y en directo. Sólo hay que contemplar cómo han vivido nuestros padres y abuelos, lo que han luchado, y el cambio que ha habido entre ellos y nosotros. Y como, en apenas unas décadas, hemos involucionado miles y miles de años. Eso sí, rodeados de botones.




lunes, 13 de mayo de 2013

Sombra


Pasé varios tiempos persiguiendo sombras. Períodos, épocas, momentos… representados en signos que yacían inertes en páginas finitas de calendarios caducados.

Sombras… ¡hasta llegué a pisarlas! Y mi gris se zambulló en ellas creando una mancha del mismo color que, mientras engordaba a cada uno, nos adelgazaba a los dos.

Eran sombras difíciles y huidizas. Apenas intuía a sus dueñas, ya intentaba forjar la amistad de su silueta. Si lo conseguía, inventábamos abstractas figuras chinas inverosímiles sobre arenas, hierbas, edredones,  sábanas y cualquier superficie que se prestara.

Porque ante todo, soy superficial.

Las sombras no. Ellas se amaban y se fundían en un solo cuerpo, perfilando las figuras más hermosas que la ausencia de luz impresa en la claridad, podría pretender.

Dibujábamos pecas en cada rincón. Pecábamos.

Y eso sucedía cuando yo intentaba pisar las sombras.

Los tiempos cambiaron, el sol se movió inquieto, las bombillas se pusieron de acuerdo y brillaron con un fulgor que produjo su estallido. Tan magníficamente llamearon que cegaron mis ojos y eclipsaron mi mente. Noté cómo se alejaba la propia sombra de mi ser. Al principio se alargaba, cuando el sol huía asqueado del que escribe, hastiado de aguantarlo tantas horas como protagonista. Luego, la noche se presentaba sin luna ni estrellas, robándome el rumbo. Y la sombra me asombraba con su negro abrazo, en la incipiente penumbra de mi mente.

Huyó el astro, te fugaste como tantas, y ahora visto un luto que hace juego con mi alma.

Viviré entre frías sombras hasta que un rayo me reconforte, me dé calor y llene de colores la tristeza de mi imagen.

Sin prisa, sin redención, intimando con la sombra y esperando mi momento para clavarle, inmisericorde, cuando menos se lo espere, un cuchillo de fotones, y dejarla de nuevo reducida a un contorno que se diluya con otro en una mancha, dentro de un juego sin fin donde conozco, desde ya, mi papel de perdedor. Ese miserable fracasado que rabioso arañará su ataúd por los siglos de los siglos...

…hasta que un día abra los ojos y habite un cuerpo desconocido hasta el momento, y se convierta de nuevo en un peón de ajedrez. Negro como una sombra, porque así lo ha decidido quien me dirige.











jueves, 9 de mayo de 2013

Sesión de control


PP-Kikiri kikiri kikirikí Cococuoooo coco cuooooooo cococuoooo coco cuooooooo cococuoooo coco cuooooooo cococuoooo coco cuooooooo coco cuooooooo cococuoooo coco cuooooooo cococuoooo coco cuooooooo cococuoooo coco cuooooooo cuooooooo cococuoooo coco cuooooooo cococuoooo coco cuooooooo cococuoooo coco cuooooooo coco cuooooooo cococuoooo coco cuooooooo cococuoooo coco cuooooooo cococuoooo coco cuooooooo
cuooooooo cococuoooo coco cuooooooo cococuoooo coco cuooooooo cococuoooo coco cuooooooo coco cuooooooo cococuoooo coco cuooooooo cococuoooo coco cuooooooo cococuoooo coco cuooooooo

PSOE- Kikiri kikiri kikirikí Cococuoooo coco cuooooooo cococuoooo coco cuooooooo cococuoooo coco cuooooooo cococuoooo coco cuooooooo coco cuooooooo cococuoooo coco cuooooooo cococuoooo coco cuooooooo cococuoooo coco cuooooooo cuooooooo cococuoooo coco cuooooooo cococuoooo coco cuooooooo cococuoooo coco cuooooooo coco cuooooooo cococuoooo coco cuooooooo cococuoooo coco cuooooooo cococuoooo coco cuooooooo
cuooooooo cococuoooo coco cuooooooo cococuoooo coco cuooooooo cococuoooo coco cuooooooo coco cuooooooo cococuoooo coco cuooooooo cococuoooo coco cuooooooo cococuoooo coco cuooooooo

IU- Kikiri kikiri kikirikí Cococuoooo coco cuooooooo cococuoooo coco cuooooooo cococuoooo coco cuooooooo cococuoooo coco cuooooooo coco cuooooooo cococuoooo coco cuooooooo cococuoooo coco cuooooooo cococuoooo coco cuooooooo cuooooooo

CIU- Kikiri kikiri kikirikí Cococuoooo coco cuooooooo cococuoooo coco cuooooooo cococuoooo coco cuooooooo cococuoooo coco cuooooooo coco cuooooooo cococuoooo coco cuooooooo cococuoooo coco cuooooooo cococuoooo coco cuooooooo cuooooooo

UPyD- Kikiri kikiri kikirikí Cococuoooo coco cuooooooo cococuoooo coco cuooooooo cococuoooo coco cuooooooo cococuoooo coco cuooooooo coco cuooooooo cococuoooo coco cuooooooo cococuoooo coco cuooooooo cococuoooo coco cuooooooo cuooooooo

PNV- Kikiri kikiri kikirikí Cococuoooo coco cuooooooo cococuoooo coco cuooooooo cococuoooo coco cuooooooo cococuoooo coco cuooooooo coco cuooooooo cococuoooo coco cuooooooo cococuoooo coco cuooooooo cococuoooo coco cuooooooo cuooooooo

AMAIUR- ¡¡ Kikiri kikiri kikirikí Cococuoooo coco cuooooooo cococuoooo!!

BNG- ¡¡ Kikiri kikiri kikirikí Cococuoooo coco cuooooooo cococuoooo!!

CC- ¡¡ Kikiri kikiri kikirikí Cococuoooo coco cuooooooo cococuoooo!!

ETC- ¡¡ Kikiri kikiri kikirikí Cococuoooo coco cuooooooo cococuoooo!!

PUEBLO:                  :-(




lunes, 6 de mayo de 2013

El sobrecito


Nunca me han gustado los regalos.

Miento.

Empezaré de nuevo y sin mentiras.

De pequeño me encantaban los regalos. Llegaba una fecha y yo los esperaba feliz como un niño con zapatos nuevos. Claro que los zapatos nuevos no me hacían ninguna gracia. Ni eso ni las camisas ni los paraguas (menudos regalos de mierda). No. Yo quería un balón de cuero y de reglamento –se les llamaba así-. Es cierto que tuve uno, pero no es menos cierto que me duró dos partidos, justo hasta que uno de mis compañeros lo sacó del colegio de un patadón y nunca más volvió a aparecer.

:..-(

Lo seguía deseando y, como a lo largo del resto de mi vida, la mayoría de las cosas que he deseado, o bien fueron efímeras, o bien no se cumplieron. Salvo, por supuesto, lo que ha dependido única y exclusivamente de mí y de mi trabajo. Ahí no me quejo.

En las fechas señaladas, llegaban los regalos, y yo era agradecido sólo con los que me gustaban de verdad. Creo que eso lo sigo manteniendo: lo que me gusta, me gusta y lo que no, no, sin grises. Que me regalen algo que no me gusta lo veo como un ataque. Y me encorajina más si detrás de ese ataque viene la frase de “la intención es lo que cuenta”. Claro, no te jode, y “lo que importa es participar”, no te digo. Lo que realmente importa es que me guste, por muy mal que suene.

La vida es muy puta, sobre todo si te esperas cosas que no llegan en edades donde se es más vulnerable. Es por eso que, aún en la niñez, las cosas se torcieron muchísimo y cuando llegaban las putas fechas señaladas y yo me esperaba algo y ese algo era el vacío, detrás de una sonrisa triste que te deseaba “felicidades”, yo quería saber dónde estaban esas felicidades de las que hablaba todo el mundo. O dónde estaban los Reyes Magos, aunque a esas alturas ya sabía que se habían convertido en un señor con bigote, que era el jefe de mi madre.

Luego venían las preguntas habituales: “¿Qué te han regalado?” “Nada”. Y luego venían las miradas entre los preguntones, y seguramente su clasificación sobre el menda y su calificación sobre la madre del menda, que las pasaba putas para sacarnos adelante a mí y a mis hermanos.

Pero estaba la pequeña de la casa, y a ella no le podía faltar su detalle. Eso siempre fue sagrado como algo que nos mantenía unidos en una complicidad que recuerdo con nostalgia.

Así eres, así te tratan.

La gente se separó. Que sí, que sí, que podéis pensar que qué mala suerte, que eso no lo haríais y todas esas cosas que reparte el buenismo cuando se habla en primera persona. Yo sigo pensando lo mismo:

Así eres, así te tratan.

Un día en mi primera adolescencia me llamó una tía. Me dijo que tenía un regalo para mí, que iba a sorprender y que era extraordinario. Mi mente de imbécil dibujó una moto. Una simple Vespino. Me entraron ganas de llorar cuando dentro de un paquete había una horrible camisa. Creo que desde entonces sólo uso camisa en los eventos “obligados”.

He prohibido los regalos materiales, tengo todo lo que quiero, porque no quiero nada extraordinario. Me sorprende gratamente lo que, por inesperado, me emociona en positivo. Sin fechas, sin números, con “deseo sinceramente que te guste”, “me he acordado de ti”, “esto que te doy nadie te lo podrá dar”. O, simplemente, el momento y el silencio.

Hay una persona en mi vida que se lleva años saltando mis prohibiciones. Por decreto me regala un sobre cuyo contenido conozco. Es dinero, siempre la misma cantidad. Antes me cabreaba y me revolvía, ahora, por no entrar en conflictos, doy las gracias y un beso.

El otro día, en uno de mis cajones vi el que debe de ser el último sobre y algo en mí reaccionó. Como cada año, tenía escrito mi nombre con una grafía propia de épocas tan alejadas que yo todavía no era proyecto. Algún resorte pinchó mi corazón. Me imaginé a esa persona juntando las letras de mi nombre, conmigo en su mente, introduciendo el puto dinero dentro, doblado en dos, y cerrándolo.

Y ese detalle… no se paga con dinero.


sábado, 4 de mayo de 2013

Standby

De fondo.

Simplemente.




miércoles, 1 de mayo de 2013

Amor verdadero


No lo sabía cuando subió al cielo. Le esperaba una cohorte de hermosos ángeles sonrosados de bucles amarillos. Los mullidos algodones se abrían a su paso. El suelo también era de nube, pero se hallaba firme y esponjoso, daba gusto pasear por su recorrido. Se percató de que alguien le había quitado los zapatos y todas sus prendas, lo había lavado y perfumado y de que su cuerpo había rejuvenecido hasta su edad más bella y musculada. Sólo tenía una tela enroscada alrededor de sus partes aristocráticas. Hasta en el cielo existía cierto pudor con los humanos, porque los ángeles estaban totalmente desnudos, claro que éstos no gozaban de sexo, y por tanto, de problemas.

Avanzó siguiendo una luz que quemaba de una manera harto hermosa los relieves de las nubes creando diferentes tonos de rosas, azules celestes muy habituales en esas latitudes, y amarillos que se anaranjaban dentro de un cuadro imposible de retratar. Al fondo, una alta silueta de hombre se escondía en brillos que ocultaban gestos. Nico se lo quiso imaginar delgado y con una barba blanca, algo parecido a Gandalf en el señor de los anos pequeños.

Una voz profunda y elegante le dio la bienvenida.

—Querido Nico, te recibimos en tu nueva casa, donde serás feliz durante el resto de tu existencia, esto es, ad infinitum.

—¿Ad qué? —preguntó el nuevo inquilino, curioso.

—No te preocupes —respondió aquel Ser mayúsculo—. Aprenderás latín sin esfuerzo. Y todas aquellas materias que te harán tan sabio que conocerás el secreto de mi existencia.

Nico abrió los ojos como platos. Aquel Ser continuó.

—Ten fe en mí —concluyó.

Pasó un rato en que los silencios sólo se rompían con música de Enya. El Ser volvió a hablar.

—Antes de tu paso al verdadero Paraíso, te ofrezco un premio por tu buen comportamiento en las estancias terrestres y carnales, querido hijo mío.

—¡Oh, eres papá! —se emocionó Nico—. ¡No reconocía tu voz!

El Ser negó bruscamente con brillos capilares que se desprendieron en diamante, y los ángeles lo notaron por primera vez algo dubitativo, como descolocado… y no es que estuviera colocado muy a menudo, no. Eso era más bien cosa de Baco.

—En cierto modo soy el Padre de todo, querido hijo. Te voy a hacer una pregunta importante: ¿Sabes lo que es el amor?

Nico se quedó en silencio, buscando las palabras que lo definiesen, pero Ser no tenía demasiado tiempo para emplear con él, al fin y al cabo era simplemente un número y existía una larga cola. Ser sonrió. Por muy larga que fuese la cola, en los Infiernos sí que era interminable, máxime con la cantidad de políticos que habían fenecido en los últimos tiempos.

—Yo te lo diré, hijo mío. El amor es aquel momento único que te gustaría revivir sobre todas las cosas. Ese momento que selecciones de tu corta estancia en la Tierra. Sólo puedes elegir un único instante que podrás revivir a lo largo de treinta días (plazo prorrogable por otros treinta si las razones que arguyes me convencen). Eso es el AMOR. Aprovéchalo como hizo Napoleón con Josefina, o Romeo con Julieta o… Julieta con Romeo. O… —sus brillos enrojecieron un poco— Josefina con Sir Archibald Brown.

—Oh, mi Ser, yo os pido… os pido…  —pensó—. ¡Ya sé! ¡Revivir el mundial de Sudáfrica 2010!

Y es que el Cielo ya no es lo que era. Ni las personas. Ni siquiera Dios.

Ni el AMOR.