sábado, 29 de junio de 2013

Siempre el sol

Últimamente y por falta de tiempo, me dedico a colgar más música que de costumbre, sobre todo por mantener este espacio con un poco de vida. Normalmente, salvo que quiera vacilar, os presento temas que me causan sensaciones. Pues bien, hoy le ha tocado al grupo “The Stranglers” y a su canción “Always the sun”.  Un saludo a todos y a los que os vais de vacaciones, enhorabuena por poder hacerlo.  



(Traducción muy libre)

Always the sun /Siempre el sol-The Stranglers

How many times have you woken up and prayed for the rain?
How many times have you seen the papers apportion the blame?
Who gets to say?
Who gets to work and who gets to play?
I was always told at school, everybody should get the same

How many times have you been told if you don’t ask you don’t get?
How many times have you wasted your money?
Your mother said you shouldn’t bet
Who has the fun?
Is it always a man with a gun?
Someone must have told you if you work to hard you can sweat?

There’s always the sun
Mmmm
There’s always the sun
Always, always, always the sun.

How many times has the weatherman told you stories that made you laugh?
You know it’s not up to the Politicians and leaders, when they do things by halves
Who gets the job?
Of pushing the knob.
That’s what responsibility you draw straws for if your mad enough

Theres’s always the sun
Mmmm
There’s always the sun
Always, always, always the sun

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¿Cuántas veces te has despertado rogando que lloviera?
¿Cuántas veces has visto a los informadores repartiendo culpas?
¿Quién te lo dice?
¿Quién trabaja de verdad y quién juega?
En el colegio siempre te dijeron  que todos intentan lo mismo.

¿Cuántas veces te han dicho que si no lo pides no lo tendrás?
¿Cuántas veces has derrochado tu dinero?
Tu madre te dijo que no deberías apostar
¿Quién se divierte?
¿Siempre el poderoso?
¿Te ha dicho alguien que si trabajas duro puedes sudar?

Siempre hay un sol
Mmmm
Siempre hay un sol
Siempre, siempre, siempre el sol

¿Cuántas veces te ha contado el hombre del tiempo historias con las que te descojonabas?
Y sabes que esas historias no valen para políticos ni poderosos que se las pasan por el forro de los cojones.
¿Quién consigue el empleo?
¿O quién pulsa el botón?
Entre esas posibilidades lo echas a suertes cuando estás cabreado.

Siempre hay un sol
Mmmm
Siempre hay un sol

Siempre, siempre, siempre un sol





miércoles, 26 de junio de 2013

Preguntitas tocahuevos

Muchas veces alucino con las preguntas que pueden salir de nuestra boca. Preguntas idiotas de por sí. Los periolistos nos tienen acostumbrados a ello. Que aterriza en Madrid por ejemplo… el enanito de Thomas Cruise (que se dice que es un actor… incluso un gran actor), ya va la preguntita:

—¿Le gusta España?

(………………….)

¿Qué cojones te va a decir? ¿Que no? Pues te dirá que sí, que es un país fantástico, que le encanta España, que le gustan los sitios donde le llevan y que todo es maravilloso, y si es locuaz o se deja llevar te suelta un “torou flamencou”. Si es buen actor (lástima de ejemplo, pero ya no lo quito), actuará durante unas horas con una sonrisa congelada en la cara, repitiendo las anécdotas del rodaje y lo bien que se lleva con sus compañeros, grandes profesionales. Si es buen actor, pero tiene carácter y puede más su honestidad, tipo Jack Nicholson, se puede liar a hostias con los idiotas que no le dejan vivir. Si tiene cuerda, hasta es capaz de sonreír en un programa de Pablo Motos.

Al público se le hará el culo gaseosa cuando vea al actor diciendo lo maravillosa que es España en TVE-1, TVE-2, Antena 3, Cuatro, Telecinco, La Sexta, y todos los canales originales que van en fila india, además de las revistas especializadas en cine y los reportajes varios.

Sí, porque España es maravillosa, ¿no lo sabíais? No hay paro y brilla el sol, ojo, y tiene un equipo de balompié que ha ganado muchísimas cosas, que es lo más importante y lo que nos da de comer.

Esto mismo se puede trasladar a las visitas que hacen a nuestra tierra los conocidos de otras latitudes.

—¿Te gusta Galicia?

(…………………..)

¿Qué cojones te va a decir? ¿Que no?  Pues yo he tenido la magnífica suerte de conocer a personas que me han dado su punto de vista, y que, debido al espíritu crítico de sus descripciones, entiendo que me han dicho la verdad: descuidado, mucho incendio, descuidado, mucho eucalipto, descuidado, chapucero, descuidado y lleno de edificios… además de descuidado. Eso sí, hay verde y azul de mar. ¡Y se come buen marisco!... donde te dan buen marisco, como en Toledo o en Jaén.

Luego existen preguntas estúpidas tipo:

—Ha muerto Xaime.

—¿De qué?

(…………………)

¿Cómo que de qué? ¿Qué te importa, saber de qué murió o si ha muerto? Ya es que uno se arrepiente de haber hecho el comentario.

O, por ejemplo:

—¿Es guapa tu novia?

Si es un cardo tienes varias respuestas posibles:

—La quiero un montón.

—Es una magnífica persona.

—¡Es más simpática…!

Etcétera.

Aún así puedes insistir:

—¿Qué tal de tetas?

—Pues... (...)... (...) tiene dos (la cara se empieza a agriar, pero todo hay que tomárselo -dicen- con alegría y tolerancia).

—¿Cómo es?

Y ya puede salir el chiste, (antes de estallar, claro. ¡Viva la alegría!):

—Pues es fea de cojones, no tiene ni puta idea de cocinar, no se lava muy a menudo, pero cuando caga echa unos gusanos que son la hostia para ir a pescar.


Y claro… no nos engañemos… ¡TE LO MERECES!




martes, 25 de junio de 2013

No sé muy bien por qué

No sé bien por qué-Barricada

Me tienes agarrado como a un niño
Tantas veces esquivado
No quiero otra noche que termine así
Otra noche igual

¿Por qué tuviste que fundir
El acero y convertir la pasión
En el último infierno?

Cicatrices de otros tiempos
Volvieron a doler
Y tu lengua las lamía
No sé bien por qué
No sé muy bien por qué

Desterrado de tu pecho
Algo hice mal
Crucificado en el techo
En postura normal
Me retuerzo por dentro
O eso parece ser

Cuesta un gran esfuerzo
Mantenerse sin caer
Cicatrices de otros tiempos
No sé bien por qué
No sé muy bien por qué

Pierdo la cabeza por poca cosa
Todavía te quiero a mi lado
No sé bien por qué
No sé muy bien por qué






sábado, 22 de junio de 2013

Una de rock simple y almibarado

En vela- La Fuga

¿Quién te ha robado la primavera?
¿Quién ha matado la ilusión?
Tu corazón se fue de borrachera
Y lo encontré llorando en un contenedor

¿Quién subirá por ti a la luna?
¿Quién bajará por tu edredón?
Si de recuerdo te dejó basura
Y una colilla dentro de tu corazón que nadie apagó

¿Quién se ha burlado de los sueños?
¿Quién se acaba de despedir?
Tantos besos se han quedado pequeños
Tantas lágrimas ya no saben dónde ir

Esta noche a tu ventana tira piedras la luna
Dice que no llores sola
Que ella quiere compañía, que la noche es larga y fría
Ella en vela pasa las horas

Se ha congelado tu colchón
No quedan besos por aquí
Litros de lluvia han inundado la habitación
Donde aprendiste a ser feliz










martes, 18 de junio de 2013

Suertes...

José no destacaba en sus estudios. Era buena chica (decían, claro, yo no lo puedo saber), y se esforzaba a tope para llegar a algo en la vida. Notó que superaba a sus compañeros durante la adolescencia, cuando ellos empezaron a salir y a emborracharse. Tenían sus primeras parejas mientras ella, frustrada, peleaba con fechas, ríos, integrales y derivadas, Kant, Descartes y Marcuse, análisis morfológicos y sintácticos, y la diferencia fonética, en clases de gallego, entre óso y oso.

Mónico era el tipo más espabilado de la clase, y el más admirado. Tenía madera de líder y chispa. Sus diálogos socarrones con los profesores le habían creado una fama que crecía sin parar entre sus compañeros. Durante la adolescencia faltó a clases y era el más lenguaraz de todos sus amigos. Las chicas se lo rifaban. Platón pertenecía a una enorme vajilla, los integrales eran alimentos sanos, el río tenía el agua más fría que el mar y recordaba la fecha de su nacimiento. En su clase había una chica delgada con gafas de pasta que paseaba con los libros tapando su pecho. La pobre, no tenía, lo cual era motivo de burlas por parte de los chicos, y Mónico era el que más gritaba.

Pasó el tiempo.

José nunca había salido hasta tarde, se había acostumbrado a gastar los codos, tenía su objetivo claro. Quería estudiar derecho y opositar a juez , fiscal o notario. Empleaba la máxima “mens sana in ourensana”, porque era de Ourense. Pero también la de “mens sana in corpore sano”, por lo que cultivaba su cuerpo. Tuvo un par de novios formales y algún rollete esporádico, pero nunca permitió que sus relaciones interfiriesen en su meta. De esta manera, estudió Derecho durante cinco años y dedicó los siguientes cinco a la preparación de las oposiciones con duras jornadas de estudio de entre ocho y diez horas diarias. Aprobó a la primera (lo cual era difícil, porque entre sus examinadores estaba Fungairiño), pero consiguió llegar a juez; no juezo, no, sino jueza. La jueza José. A partir de ahí se abría un nuevo mundo en el que podía elegir entre trabajar duro, hacerse estrella o prevaricar, pero en ese punto ya su entorno la calificaba como mujer brillante.

Mónico, sin estudios, se vio obligado a trabajar en un almacén, donde era un líder natural entre sus compañeros. Nunca abandonó el alcohol ni las charlas ni las risotadas. Y su tema preferido era el fútbol. Su cara angulosa se fue hinchando como un balón, a la par que su cuerpo, y su rostro fue cambiando desde un color sano hasta un tono coloradote que adornaba con pequeñas venas rojas y azules en su nariz. Y comenzó a usar ropa floja para disimular su estado de forma.

Un día, Mónico se encontró con una chica joven, delgada y preciosa por la calle. Bueno, eso de joven… le llevaría tres o cuatro años a lo sumo. Su rostro se le hacía conocido. ¡Coño!, ¡si era la gafotas!... ¡qué buena estaba!

—¡Hola! —saludó.

—Perdón, ¿te conozco?

—Sí, soy Mónico, ¿no me recuerdas?

—Ah, ¡hola!, ¿qué tal? ¡No te había reconocido!

—Bien, bien, ¿qué tal tú? Ya veo que te has convertido en un verdadero cisne, ¡qué buena estás! ¿A qué te dedicas?

—Soy juez.

Mónico sacudió la mano.


—Joder, ¡qué suerte!     







sábado, 15 de junio de 2013

Con dedicatoria

Screamin' Jay Hawkins creó un tema hace muchos años, que en su época rompió con los esquemas moralistas más conservadores. Poco a poco esta canción se ha ido haciendo un hueco entre todo este retrete en el que vivimos.

Dedico esta canción a todos los que se han levantado para hacerle sitio a esta composición o descomposición, y luego se han sentado apretando. Dedicado pues a todos los poderes que nos teledirigen y tvdirigen. A los políticos, banqueros, patronal, sindicatos, evasores, defraudadores, consentidores, lavadores de manos, ladrones de guante blanco y de guante marrón. Dedicado a todos los hijos de puta, uno a uno, que, sabiendo que estábamos en el agujero, ahogándonos en el agua de la taza, lo único que hicieron fue cagarla. Para vosotros: una medalla de mierda que ni siquiera os merecéis. Cabrones.






sábado, 8 de junio de 2013

¿Para qué vamos a discutir si nos podemos dar de hostias?

Bonito tema de los Cranberries, con una letra un tanto simplona. Espero que os guste.

No  need to argue / No es necesario discutir - (The Cranberries)

There’s no need to argue anymore
I gave all I could, but ti left me so sore
And the thing that makes me mad
Is the one thing that I had,

I knew, I knew
I’d lose you.
You’ll always be special to me,
Special to me, to me

And I remember all the things we once shared
Watching TV movies on the living room armchair.
But they say it will work  out fine.
Was it all a waste of time.

‘Cause I knew, I knew,
I’d lose you.
You’ll always be special to me,
Special to me, to me

Will I forget in time, ah,
You said I was on your mind?
There’s no need to argue,
No need to argue anymore.
There’s no need to argue anymore.

Special

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No hay necesidad de discutir más,
Puse todo lo que pude, pero me quedé tan irritada…
Y  lo que más me trastorna
Es precisamente lo único que tenía

Lo sabía, lo sabía
Sabía que te perdería
Siempre serás especial para mí
Especial para mí, para mí

Recuerdo las cosas que compartimos una vez,
Viendo películas en el sillón de la sala
Pero  en ellas todo terminaba muy bien
Menuda pérdida de tiempo

Porque lo sabía, lo sabía
Sabía que te perdería
Siempre serás especial para mí
Especial para mí, para mí

¿Olvidaré con el tiempo
Que me decías que yo estaba en tu mente?
No  hay necesidad de discutir
No tenemos que discutir más
No hay que discutir más

Especial…






jueves, 6 de junio de 2013

Desvestuarios

La modernidad ha logrado que cada vez vivamos más cómodamente, pero también ha logrado que nos acomodemos de una manera sedentaria y pasiva a todo lo que nos venden como moderno, sin pensar.
La modernidad nos ha llevado a formas de vida en las que, donde antes existían colegios para niños y colegios para niñas, ahora la mayoría son mixtos, con lo bueno y lo malo que conlleva ese cambio. También nos ha llevado a los servicios mixtos, que yo la primera vez que los vi fue en una serie televisiva estadounidense de abogados que se llamaba “Abigaíl”, en que la protagonista se imaginaba las cosas de manera literal, y donde se reunía con sus colegas masculinos en los retretes y tomaban bizcochitos.
La modernidad ha llevado a hombres y mujeres a usar desde el traje de playa hasta el bañador, hasta el bikini, hasta el tanga, hasta ir en top-less (comúnmente llamado “sin parte de arriba”), hasta habilitar playas nudistas (comúnmente llamadas desnudistas) y playas ya exclusivas de folletos, digo... de folleteos.
La modernidad, sin embargo, o al menos que yo sepa, no ha llegado a juntar a hombres y mujeres en un vestuario de un gimnasio de una manera habitual o regulada. Existe el vestuario de hombres y existe el vestuario de mujeres. A veces creo que me equivoco con el mío, pero luego veo que algo cuelga y sí, efectivamente, es el de hombres (……………..). En este punto quiero aclarar que no me ando fijando en los murciélagos de nadie, sino que a veces tengo que comprobar que el que se está echando cremitas en el culo más de diez minutos es un tío. Pero no es debido a un prejuicio de género, sino de número. Nací hace mucho tiempo y durante mi juventud no se llevaban esas cosas.
No obstante, en un gimnasio que conozco, dejan entrar a los niños menores de siete años en los vestuarios de los mayores del sexo opuesto. Claro, viviendo donde vivo, la gente se salta todas las normas, y he visto a niñas mayores de siete años sin que nadie diga nada, porque es políticamente incorrecto simplemente mencionarlo. Sé que lo mismo pasa con los niños. "Hay que" ser moderno.
Cuando me desnudé en alguna ocasión, alguna niña se fijó en mi garbancito, no por ser yo, no; se fija simplemente en el garbancito de todos, por la curiosidad innata de los críos, ya se sabe… A mí me importa hasta cierto punto, si a su papá no le importa, pues a mí tampoco me tiene que importar. Esto es, que si quiere mirar, yo no me voy a poner una toalla delante, yo voy a lo que voy, a trabajar un poco mi salud y mi esbeltez y a ducharme y vestirme, porque para eso se les llama vestuarios (desvestuarios también, que los ascensores también pueden descender).
Si mi madre, con siete años, me hubiera metido en el vestuario de señoras (lo cual estaba absolutamente prohibido, salvo para bebés), me habría traumatizado entre tanta carne y pelo (en aquellas preciosas épocas se llevaba el pelo, no la calva), y se habría desfigurado mi idea sobre la mujer, de eso estoy seguro. Ya no me quiero imaginar lo que puede pensar una niña de siete años contemplando lo que yo veo cada día (………)
Hasta aquí ha sido graciosete o sin puta gracia, eso no me importa. Lo que me importa es que esas niñas (y niños) también se desnudan y se duchan entre hombres, y lo que no me cabe en la cabeza es que sus papás no las/los protejan. Joder, que hoy en día la modernidad ha hecho que hasta con un móvil se pueda hacer una foto ¡y vivimos en un mundo de enfermos! ¿Por qué eres tan moderno, tío, y no piensas esas cosas? Ah, claro, que yo soy un exagerado… ya, ya… ¡Pero si han habilitado también un vestuario para niños! ¿Por qué no los cambias ahí y luego te cambias tú? Ah, sí, te has acomodado a la modernidad… voy entendiendo.
Pero no lo entiendo. Yo creo que lo que me pasa (entre otras lindezas), es que soy antediluviano (o antidiluviano que decimos los que estamos en contra de los diluvios).


miércoles, 5 de junio de 2013

De tamaños

Caminaba por la calle y me encontré a un conocido.
 
Me miró de arriba abajo y me dijo sin venir a cuento:
 
¡Botarate!
 

Yo me quedé estupefacto ante tamaña insolencia.