domingo, 23 de abril de 2017

De leche

Una de las mejores escenas de película que he visto, está protagonizada por Clint Eastwood. En cuatro minutos expresa tanto como podría expresar un largometraje europeo. La escena es la siguiente:




Una oriental va acompañada por un chico de los que hay tantos ahora y desde hace ya casi dos décadas, un blanco que quiere ser negro y para eso lleva una gorrilla, ropa suelta, pantalones cagados y hace cosas raras con las manos mientras mantiene el cuello recto y mueve los hombros queriendo abarcar más espacio del que le corresponde.

En un punto de la calle, tres negros valientes por gozar de superioridad numérica se meten con la chica. Si fueran tres blancos contra un negro, serían racistas, pero se trata de tres negros y un blanco, así que todo bien.

El blanco no pinta nada ni por activa ni por pasiva. Simplemente, no está. No está hasta que se dirigen a él, y el chico, con esa falta de autenticidad y ese disfraz, intenta vender su moto. Los negros no la aceptan, no lo aceptan (yo tampoco lo haría, menudo imbécil). Los negros le preguntan qué coño está haciendo en su barrio, son ajenos a la integración, intolerantes e insolidarios, pero nadie se lo va a decir, porque se expone a que lo llamen racista. Estas cosas pasan, os lo aseguro, es una película, pero pasa en la vida real.  Blancos que se visten de negros y negros cuyos barrios son particulares, al menos como el patio de mi casa.

El blanco responde hablando con media boca y haciendo cosas con los dedos. Yo no entiendo los gestos, y creo que los negros tampoco, pero el hijo de Clint Eastwood lo hace tan bien que describe perfectamente lo gilipollas que puede llegar a ser un desubicado.

Los negros pasan del tipo, no es nada, no es nadie, y le ofrecen a la chica la típica morcilla de la que tanto hablan los negros, los blancos y las blancas. Pero hete aquí que han dado con una oriental conservadora que seguro que vota al PP y tiene pelo ahí abajo.

La chica es doblada en Cataluña, porque dice “de coña”, y esa expresión es catalana cuando se refiere a “qué bueno” y no a “qué gracia”. Por cierto, el doblaje de esta película es casi tan malo como el de “El resplandor”. A lo que importa, luego la chica me insulta y me llama gilipollas. En ese punto me-medio mosqueo, pero aparece Clint Eastwood y eso me calma.

Los negros le llaman puta, zorra y esas cosas bonitas que llaman los hombres que se creen hombres a las mujeres. Luego se meten un poco con Clint Eastwood (se les ha pasado por alto la frase “bésame el culo”, pero le ofrecen una patada a su culo blanco y arrugado, porque siempre hay un culo de por medio). Hay que reconocer que la trifulca la ha comenzado Clint llamándoles morenos en una licencia cómica que se han tomado los dobladores, y que en la voz de Constantino Romero queda muy duro, pero en la voz real del actor quizá ya no tanto.

Las risas van en aumento, porque esto es Hollywood, cuando apunta a los morenos con el dedo. Cuando carga el pulgar la escena pierde autenticidad, pero es Clint Eastwood y a él se lo permito.

El blanquito da hurras a Clint (joder, es su padre en realidad) y Clint lo maltrata y le dice lo que algunos pensamos, pero con palabras demasiado amables para mi gusto. En cualquier caso, la frase “¿vas de negrata, imbécil?” es comparable a la de “alégrame el día”, y quedaría cojonuda como eslogan para estas nuevas generaciones que se creen las más preparadas. Claro que sería políticamente incorrecta y nunca tendrá éxito lejos del contexto en que está enmarcada.

Hay al menos un fallo en la película: Clint no oyó cómo su hijo llamaba hermanos a los morenos, y sin embargo se lo reprocha al irlandés lechoso. En cualquier caso, todo sale bien. Él queda de salvador, su hijo logra huir, la oriental se salva y los morenos se hacen un trío. 

¿Terra?

Terra

Bajar de la furgoneta en el Cabo de Ortegal
Recordando aquel viejo poema justo antes de tocar
O en el Bierzo gallego, con la gente del lugar
Cenando juntos en las pallozas en la noche de San Juan

Palabras de marinero en la playa de Massó
mientras el sol calienta con rabia las grúas de Teis
Revuelta en el Berbés, manteniendo a Vigo en pie
Ciudad proletaria

Historias de una tierra, de tazas de vino y mar
Que juntos conocemos en las vueltas que la música nos da
Caminar y hacer camino, escuchar, aprender y compartir

Las dornas de Combarro luchando contra el mar
O las gamelas de Ares que nunca naufragarán
Tractorada en Chantada, con un frío que ni Dios
Resistencia en Monte Alto, y una nueva okupación

Amanecer en Carballiño, como siempre sin un duro
Ver crecer a Iñaki a golpes de Rock&Roll
La juventud activa de nuestro Val Miñor grita para hacerse oír

Haciendo camino al andar en las vueltas que la música nos da
En la cabeza, amistad, gente libre como el viento
O las olas del mar, un viento rebelde que viene de lejos
Ahora en nosotros lo llamamos huracán

Y ahora que suene la música de la colectividad
Con sus historias de tazas de vino, tierra, dignidad y mar
Salvaterra do Miño, Riotorto, Pardiñas, Cangas, Ordes,
Poulo, Manselle, Monte Alto, Monteferro, O Courel

Nuestra música es del pueblo y para el pueblo





La verdad es que el vídeo está bastante currado. Y me gustaría que me entrara si no fuera por el humo de siempre y la mentira, esa idea de patria tan alejada de la realidad como la vida misma en esta Galicia. Está bien enarbolar banderas que hablan de un sentimiento común sin sesgar. De un sentimiento asentado y natural, sin marcas ni etiquetas. Sin derechas y sin izquierdas, así que no me gusta que me vendan un pueblo inventado al que le cambian el nombre.

No me puedo identificar con ese cúmulo de eslóganes y con esa mezcla de partes de la historia, de movimientos, de espacios y de tiempos, todos hermosos o épicos, tomando lo que nos interesa. Es como cuando un gallego escoge las imágenes más bonitas de su tierra y las cuelga en su blog diciendo que Galicia es lo más hermoso del mundo. No puedo estar de acuerdo, y los que me leéis ya sabéis por qué. Tal vez porque he viajado y sé distinguir perfectamente lo cuidado y lo descuidado.

No me gusta que hablen del Bierzo gallego, porque el Bierzo es leonés. E igual que no estoy a favor de la anexión de territorios ajenos tipo Cataluña con Valencia y las Islas, o País Vasco con Navarra, no lo puedo estar con Galicia anexionándose el norte de Portugal, el occidente de Asturias o el norte de León. Básicamente, porque ninguno de esos territorios está por la labor. Y no me extraña. Ya me gustaría que cuidáramos nuestra tierra la mitad de lo que lo hacen los asturianos con la suya. Además, me imagino un Bierzo gallego lleno de eucaliptos, chapuzas y edificios sin pintar cuyos laterales no tienen una triste ventana. Dejad al Bierzo tranquilo y luchad por defender vuestra tierra sin tanta política y tanta palabrería.

Luego están las etiquetas. Me considero tan gallego como el que más (para lo bueno y para lo malo, no para lo elegido) y bastante más que alguno de los que cantan esta canción. Y yo, que no me considero simbolista ni amigo de las banderas, no acabo de comprender que en toda la canción no aparezca una bandera de Galicia (Galiza la llaman ahora, porque se parece un poquito menos al español, como si por parecerse al español, y tener la misma raíz, fuese un idioma de menor entidad. Vamos, como si el chino fuese más idioma que el italiano porque se os achinan los ojos al tratar de descifrarlo). De todas maneras, si apareciese la bandera gallega, la colgaríais con la estrella comunista porque, aunque no tiene ningún sentido, queda más chula.

Pero Sibemol, si no te gustan las banderas, ¿por qué hablas de ellas?

Porque las únicas banderas que se ven en el vídeo son las del Sahara y una española en uno de los soldados. ¿Qué pinta la bandera del Sahara?, ¿hay acaso alguna relación entre Galicia y el Sahara? ¿Entre el tema “Terra” y el Sahara? Entiendo más la bandera española, es una metáfora de la represión. Sin embargo, no se refiere a la represión social de un pueblo, porque siendo así, me identificaría, lo hago en cada entrada. Pero se refiere a una represión política, y ahí ya no. Es como unos idiotas que me encontré una vez en un concierto de mi tierra, que iban de independentistas y en un momento dado se pusieron a gritar: “España mañana será republicana”. Si quieres la independencia, ¿qué coño hablas de España, idiota? Otro eslogan, otra etiqueta.

Pero lo que tampoco me acaba de entrar, y sé que soy minoría, porque de momento soy sólo yo —menuda novedad—, es que, sumado a una camiseta del Sáhara en un vídeo donde aparecen todos los tópicos gallegos escogidos, hay también un gorrito de peruano, una sudadera de ska, unos pelos de churro y un mensaje subliminal sobre la okupación, así, con k. Faltaría hablar sobre la paridad para que el mensaje estuviera completo, pero sólo salen tíos “cantando”, como si no hubiese mujeres cantantes a cientos. Luego ya están las memeces que nadie pondrá en duda cuando se habla de “una juventud activa”. Y me viene a la cabeza a sus abuelos protestando solos ante las instituciones por el abuso de las preferentes.

¿Y qué me dices del tipo con la sudadera de la independencia? La puta mierda de siempre, y es que estoy hasta la polla de tanto eslogan. Joder, YA NO es posible la independencia, cojones, que ya no dependemos de nosotros, que ya no hay industria, que estamos subvencionados. Me recuerda al movimiento político (NO social) del Prestige. Los unos con pancartas y los otrosh con hilitosh de plashtilina, menudo gallego también el jefe de Eshpaña. Esa juventud “activa” no se manifiesta cuando arde media Galicia. Y cuando hay un concierto en un bosque, dejan todo hecho una puta mierda.

Uno de los que “cantan”, además, pertenecía a un grupo que tuvo cierto éxito en Galicia, pero que fue boicoteado por no unirse al “rock bravú” político que intentaba emular al rock radikal vasco de cuya etiqueta AHORA reniegan sus integrantes. Y en este caso hablo de los vascos, que al parecer son el alter ego de éstos de aquí, como si las realidades de los ricos fueran las mismas que las de los gallegos.

Finalmente, para dejar redondo el vídeo sobre “Terra”, que es el título de la canción, sale el prototipo del gallego ejecutando los gestos típicos de un desubicado del Bronx que poco tiene que ver con el hórreo, los bosques y la gaita. O sí, sí, tiene que ver, claro, ya hemos quedado en que vamos a extraer lo que nos interesa porque así por un lado hablamos "da nosa terra” y por otro, dejamos claro que estamos a favor de la integración o del eclecticismo o esas palabras tan de moda como la serendipia, el sorpaso, lo baladí y demás que nadie conocía hasta hace dos años. De todas maneras, nunca entenderé a un rapero hablando sobre una patria gallega.

Nuestros mayores, no hace tantos años, hablaban de patria de una manera más real.

Nación

Una flor, un amor, un amanecer
Una fuente, un río, una playa
Una estrella, un camino, un alma
Una tierra, un pueblo y un idioma

La manera de buscar nuestro pan
Una forma de bailar en nuestro suelo
Muiñeiras, alalás y foliadas
Una tierra un pueblo y un idioma

Un viñedo, un roble, una gaita
La morriña extendida por el mundo
La mujer que en la casa está emigrada
Una tierra, un pueblo y un idioma

Castaños, robledales, romerías
Iglesias, monasterios, ganaderías
Caminos embrujados
Una tierra, un pueblo y un idioma

El viento marino de esta costa
El batir de las olas en Finisterre
Un ardiente corazón que siente y calla
Una tierra, un pueblo y un idioma





Esto era mi tierra. Y quienes no la han mamado, la han prostituido. Por eso, en el primer vídeo, la representación más clara del simbolismo frente a la realidad es cuando el hombrecillo rapero dice “ceibe” y un paisano de los de verdad lo mira como diciendo “qué fai iste rapaz? Qué xuventude tan extrana. Estes americanos…”


sábado, 1 de abril de 2017

Sin etiquetar

Entre monstruos enormes
aquí estamos tú y yo
Entre humos e incendios
Pequeños frente a gigantes

Entre días y noches
Deshacemos calendarios
Tú y yo, yo y tú
En la cuerda floja somos caminantes

En el viejo camino
a tu lado estaré
Levantaré la hoz
Nunca me calmaré

Jamás me calmaré

Yo sabré cuidarte
Te libraré de todo mal
De los enormes gigantes
De los monstruos de la oscuridad

Y te llevaré de la mano
Mataré en mil batallas
Haré todo lo posible (lo que es mío te daré)
Si hace falta... rezaré

Jamás me calmaré






Jamás me calmaré, pero sin etiquetas, ni palabras vacías. Ni barriga.





Una de cal y otra de cual

He escuchado en la radio una noticia que me haría terminar en la cárcel de ser yo la víctima.

Resulta que cuatro hermanos andaluces pierden hace unos años a sus padres, que les dejan en herencia un pequeño hotel valorado en 1.400.000 euros.

Para tener derecho a esa herencia, cada hermano tiene que pagar 100.000 euros, dinero que no poseen, hasta sumar un total de 400.000 euros.

Como no pueden hacer frente a dicho pago, la Junta de Andalucía les embarga el hotel por el que se han satisfecho todos los impuestos a lo largo de su historia. Una vez embargado, la Junta lo subasta y lo malvende por 185.000 euros, es decir, por menos de la mitad del impuesto que se demanda.

A su vez, los herederos de ese bien que les ha robado la Administración, siguen sujetos al pago de unos impuestos que no pueden pagar, esta vez aumentados con intereses de demora, y sus nóminas o pensiones son embargados en las cantidades que marca la ley.

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Éste es un caso más, menuda mierda que cuenta el Sibemol. Claro, es otro caso de abuso por parte de la Administración. Pero ése no es el fondo, queridos no-amiguitos. Como no nos toca a nosotros, nos la suda, es mejor ser “solidarios de etiqueta”. Si a los andaluces, o a los gallegos o a cualquier otro territorio no les separasen las siglas que dirigen los ricachones de cualquier partido (podemitas incluidos), saldrían a la calle en masa para protestar por la INJUSTICIA.

Pero no lo harán, claro que no. Les falta la banderita de turno sin la cual no son nadie. ¡Borregos! Esto en lo que se refiere a la gente. Respecto a los políticos, ya les he dedicado demasiadas entradas, muchas de las cuales me he visto obligado a borrar por si acaso, ya sabemos que a la gente se le puede llamar borrega y tratarla como a tal, pero si se trata de un político te la juegas. ¿Qué decir de ellos que no se haya dicho ya y que no me pueda meter en líos? Ya he rascado a los fachitas y a los rojitos, estoy seguro, porque no tienen más que la mirada lateral… unilteral, y luego vienen las hostias.

Sé que la gente se fía de los políticos. Dicen que no, claro, blablá. Pero los votan. Entonces, sí, se fían. Hipócritas. Sé tú y di que votas, que crees en ellos, no me vengas con que son todos iguales. Ésos a los que votas han permitido que tu banco te robe hasta que el tribunal europeo ha dictado una sentencia en contra del robo institucional en España y ha hecho devolver lo robado. Se esperan más sentencias, porque nos siguen robando; esos mismos a los que votas se lo permiten.

Nosotros somos así(n), y las generaciones más jóvenes, ésas que tienen el título de estar mejor preparadas (¡¡¡¡¡¿¿¿¿¿……...?????!!!!!) son capaces de moverse por unas siglas que sólo son humo, vengan de donde vengan. No les importa nada mientras haya reggaetón. Por eso, los miles de ancianos gallegos estafados por las preferentes se encontraban solos, sin el apoyo de sus hijos o sus nietos en las manifestaciones frente a las entidades bancarias. Resoplando y tosiendo con el riesgo de que se les escapara la dentadura postiza. Sin la ayuda de quienes recibirán sus herencias. Claro que en Galicia el Impuesto de Sucesiones está casi completamente eliminado.

Dicen que aquí se roba menos.


Dicen tantas cosas.